
Hernán Noya Ramírez, Secretario de Conflictos de la Federación de Trabajadores de Salud de las 4 Provincias del Norte Integrado, informó que los trabajadores de salud están de acuerdo con la eliminación de la subvención al combustible para el sector transporte, pero que están en desacuerdo con el aumento del salario mínimo nacional a Bs. 3.300, ya que no beneficia a los trabajadores del área de la salud.
«Nosotros tenemos más de Bs. 3.300, en realidad no nos beneficiamos en nada (…) debe haber un incremento salarial para todos los trabajadores», aseguró el dirigente en Salud, a tiempo de mencionar que se encuentran en estado de emergencia, a la espera de la instructiva de la Confederación de Trabajadores de Salud Pública de Bolivia ante un posible paro nacional de carácter indefinido.